Nómadas digitales

Vivir viajando es uno de los grandes deseos de muchos de los que un día hicieron un viaje y se quedaron con ganas de más. Normalmente esto no suele pasar en un viaje a Torremolinos o a Punta Cana con la pulsera puesta, viajes que por supuesto también pueden ser inolvidables, pero este caso, se suele dar más en esos viajes que se planean más como una aventura, y que al final salen hasta bien.

Viajes en furgonetas, caravanas o con la mochila a cuestas. A día de hoy no he conocido a nadie que esté dando la vuelta al mundo a través de hoteles de 5 estrellas. Y seguro que los habrá, pero para cruzarse con ellos también hay que estar en esos lugares, cosa que de momento no me puedo permitir. Pero aunque no haya estado en muchos de esos lugares, si he tenido la suerte de estar en algunos y sus ambientes de lujo y exclusividad impiden la socialización que se da en la la terraza de cualquier hostel de mala muerte del mundo. En un hotel de 5 estrellas uno va para estar tranquilo y que no le molesten, todo lo contrario a un hostel, donde te despertarán por las noches y en cuya terraza  cualquiera te puede pedir sin ningún tipo de vergüenza que le des un cigarro. En ese mundo de mochileo, cerveza, tabaco y otras cosas de liar se corre el gran peligro de hablar con la gente. Y cuando hablas con la gente en este tipo de hostales, en Filipinas, Francia, Irlanda o donde sea que te encuentres, los temas no suelen ser esos que ya sobradamente conoces y que hablas cada día. Sí, que si el coleta, que si ciudadanos, Rajoy, corrupción, bandera sí, pitos no y hay que ver como estamos. Conversaciones que siempre acaban con la sensación de cabreo, yéndote a la cama indignado porque no has conseguido enseñar el camino correcto al que tienes frente a ti.

En esas conversaciones de otras partes del mundo el verdadero peligro es que te hablan de otras cosas. En los hostales, normalmente siempre hay gente que llega de otro sitio y se va para otro. Y te hablará de eso, de dónde ha estado, de que ha visto y aunque no haya sido gran cosa, te lo describirá como algo increíble, porque todos queremos siempre vivir los mejores momentos, ¿y que son los mejores momentos si no se cuentan?  Por eso lo que ha sido un simple viaje te puede cambiar la vida y quede incubado en ti la enfermedad del eterno viajero, porque siempre que vayas a un sitio que querías conocer, te encontrarás a alguien que haya estado en otro aún mejor y entonces quede pendiente en tu lista, y por cada sitio que vayas irás sumando varios más, de manera que nunca tendrás suficiente. Ni siquiera una vuelta al mundo te bastaría, porque tirando por diferentes caminos podrías dar infinitas vueltas a éste.

Esto me lo describió por primera vez un amigo de un primo mío que conocí cuando vivía en Filipinas. Ahí llegó a mi casa este señor, con la maleta a cuestas. ¡Hola me llamo Edu…! Si has nacido antes del 90 se lo que estás pensando ahora… Y con una Red Horse (cerveza típica en Filipinas) de buena mañana me contó como llevaba dos años y medio dando vueltas con la mochila a cuestas, gracias al alquiler de su casa y unos ahorros que tenía. Y ahí entendí esa enfermedad del eterno viajero, bendita enfermedad.

Edu jugándose la vida or un selfie en una azotea de Manila
Edu jugándose la vida por un selfie en una azotea de Manila

 

Hay gente, que debido a esta enfermedad, patología o llámalo como quieras, han hecho del viajar, su estilo de vida y han pasado a ser nómadas digitales, gente que vive viajando y lo hace gracias a las nuevas tecnologías. Pensé en hacerles pequeñas entrevistas, pero luego me pregunté, ¿para qué?, si ya tienen escrito media vida en sus blogs y además viven de ello… Así, que mejor directamente mencionarlos y si tú quieres ser uno de estos enfermos, pues lo mismo puedes aprender algo visitando sus webs y viendo como han conseguido vivir viajando con ellas.

  • Molaviajar.com: este blog lo forman Adrián y Gosia ¡y hace poco se les unió su pequeña hija Daniela! Empezaron haciendo el blog para que su familia y amigos pudieran seguir sus viajes por el mundo. Con el tiempo fueron ganando más seguidores y  a día de hoy, después de 7 años acumulando información en su web, ya pueden vivir plenamente de ello.

Y mención especial quiero hacer al autor del vídeo con el cual comienza el artículo, Tanaporelmundo.blogspot.com.es. Dudo que todavía pueda vivir de él, porque por lo que veo todavía está en medio construcción, ya que cuando le das a cualquier enlace de las 150 ciudades en las que Tana comenta que ha estado, siempre te sale una foto suya en Estambul. Pero su canal de youtube tampoco tiene desperdicio, aunque de momento solo he encontrado vídeos en los que nos enseña, Chipiona, el barco de Chanquete o los fuegos artificiales de de su pueblo. Eso es una clara muestra de que cualquiera puede hacer un blog de viajes.

Vivir viajando es un sueño para muchos, y a veces los sueños se hacen realidad. Si tú también estás pensando en hacer algo parecido no dejes de visitar la sección VIVIR VIAJANDO. Estate atento porque habrá muchos artículos que vea interesantes para todos aquellos que quieren vivir sin horarios, sin monotonía y dando saltos de un país a otro.

Si los autores de lo 5 blogs descritos anteriormente ya lo han conseguido, ¿por qué tú no?

mevoyalmundo.com

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