Trabajando como entrenador de un equipo de fútbol en Inglaterra

Diario de Kinoxford – Capítulo 17.

28/02/2017.

Comienza el año 2 de las andanzas de Kinoxford.

Queridos lectores, es un placer volver a dar rienda suelta a mi pasión periodística por contar y describiros mis andanzas por la coqueta, elegante, señorial, histórica, pulcra, bella, hermosa, educada y civilizada ciudad británica de Oxford.

A finales de diciembre pasado, cerré la puerta de la que había sido mi hogar durante todo el 2016 en Oxford y puse rumbo al paraíso costasoleño, ubicado en la populosa, castiza y marinera barriada paleña de Málaga.

Necesitaba descansar, relajarme, desconectar, viajar, recargar baterías y sobre todo gastarme el dinero que había ahorrado durante todo el año trabajando.

Para no aburriros demasiado con mi tiempo de asueto, mencionaros que visité la Comunidad Valenciana y el País Vasco, me dediqué a realizar complejos pensamientos de nada sobre nada y me entregué al dulce sabor de la pereza, la diversión y el placer gastronómico, mientras que el sol me calentaba los huesos y me tostaba la piel.

Como canta el barrio “ he vuelto” y con más ganas, ilusión, actitud y energía positiva, gracias a mi mes y medio de relax, asueto, placer y desconexión total, llevado a cabo en mi mente y cuerpo.

Lógicamente mi casero alquiló la que fue mi habitación a otra persona, pero como hemos seguido en contacto vía mail, le cuido y limpio la casa como si fuera mía y no le doy problemas, me ha alquilado otra habitación muy cerca de la anterior, por tan sólo 20 libras más al mes y con la ventaja de que es más grande, espaciosa y luminosa que la anterior. Y la cama ahora es doble, en comparación con la single del año anterior.

Eso sí, me he pasado tres horas limpiando a conciencia y en profundidad las zonas comunes y mi habitación.

Nunca podré entender cómo es posible vivir a diario entre mugre y suciedad sin mostrar el más mínimo interés en la higiene ni la limpieza, pero me es indiferente, porque necesito cocinar, ir al baño y dormir en lugares limpios, por lo que seguiré limpiando mi casa, aunque los demás inquilinos no colaboren lo más mínimo.

Yo limpio para mí y por sentirme cómodo y si los demás se benefician, pues mejor para ellos, pero me niego a vivir como los habitantes de una pocilga, es algo que llevo impreso en mi ADN gracias a la insistencia de mi señora madre.

A ella le debo todo lo que soy y nunca podré pagarle ni agradecerle todo lo que hizo por mi. Te quiero más que a nada ni a nadie en el mundo y tú eres la mujer de mi vida, Candelaria.

El siguiente paso fue encaminarme hacia mi palacio a sabiendas de que la actividad en el mismo estaba bajo mínimos por ser temporada baja. A medida que enfilaba la larga hilera de árboles que conducen a sus imponentes puertas, notaba como el corazón se me salía del pecho y mi pulso se aceleraba a cada paso, porque es un lugar que tiene mucho de especial y algo de mágico para mi persona.

Nunca jamás en mi vida he sido tan feliz en un trabajo ni me he sentido tan valorado, respetado y querido por compañeros, superiores y clientes/visitantes y eso es algo que no se puede explicar porque hay que vivirlo a diario.

Durante el mes de febrero he trabajado sólo los fines de semana y la semana completa de half term de vacaciones escolares, en marzo ya trabajaré 30 horas a la semana y en abril volveré a trabajar a tiempo completo, por lo que mientras tanto estoy trabajando en los catering de los colleges por intermediación de las agencias.

En junio del año pasado, envié un mail a la federación inglesa de fútbol, ofreciéndome de voluntario para entrenar a un equipo de fútbol.

A los pocos días, recibí la contestación con el contacto del mánager del club más cercano a donde vivía y concretamos una cita.

El mánager del club es inglés de nacimiento, aunque su padre es originario de San Fernando y por lo tanto habla muy bien el castellano. Pasa en Cádiz un mes al año. En seguida tuvimos feeling y se convirtió en mi primer amigo en Oxford.

Mis deportes favoritos son el boxeo, el rugby y el fútbol en versión amateur, porque el profesional me parece insulso, teatral y sobrevalorado.

Sobre todo La Liga española, que me resulta adulterada y manipulada, al beneficiar de forma descarada con los derechos televisivos a Real Madrid y Barcelona, impidiendo a los demás equipos competir en igualdad de condiciones.

Fui árbitro federado de fútbol durante 8 años en España, llegando a Tercera División. Después, estuve entrenando a diversos equipos y obtuve la licencia de entrenador nivel 2 y el diciembre del pasado año, obtuve la licencia inglesa de entrenador de fútbol nivel 1.

Ahora, entreno al equipo under 13, del Hincksey Park FC. El club me pagó la licencia de entrenador.

Tanto padres como jugadores, están muy contentos conmigo y a su vez yo también lo estoy, porque puedo mejorar mi inglés, relacionarme con más personas fuera del ámbito del trabajo y sobre todo tener una válvula de escape que rompa la rutina diaria de trabajo y casa.

Esto no ha hecho más que empezar y lo mejor está por llegar “ the best is yet to come”.

Continúo en un estado de excitación y felicidad permanente, porque la vida es maravillosa y cada día un regalo por abrir de la madre naturaleza, así que os emplazo hasta el próximo artículo. Muchas gracias a todo/as los que habéis echado de menos mis humildes, modestos y pasionales artículos, sobre la bendición que supone vivir en el extranjero.

Recuerda que puedes visitar mi blog KinoCuevas.wordpress.com, mi canal de youtube y también podéis escuchar el programa de radio que hacía mientras vivía en Málaga, La Hora de Málaga.

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